¿ Y qué pasó con María José Carrascosa?

¿ Y qué pasó con María José Carrascosa?

En una semana que ha estado plagada de noticias de tinte jurídico, de todos los tipos, que van desde la rara detención y posterior puesta en libertad de Rodrigo Rato, con todas sus chirriantes y extrañas cuestiones, a la edad de imputabilidad penal, la cuestión de si hay que subirla o bajarla y sobre todo, qué motivos tiene realmente un niño de trece años para coger una ballesta y un machete y marcharse al instituto a liarla parda, a mi me llama más la atención hoy, escribir sobre María José Carrascosa, y su, también extraña, historia judicial.

Vamos a ver. María José conoció a Peter Innes en 1998, y se casaron en España, aunque vivían en Estados Unidos. El matrimonio comenzó con engaños, Peter decía ser socio de una empresa de la que resultó ser becario. Siempre según María Jose, cuando ella descubrió esta situación, empezaron los golpes y las amenazas. Sin embargo, después le pidió perdón y ella le perdonó porque estaba embarazada.  Empezó a ayudarlo y realizó todas las gestiones para montar su propia empresa de la que hoy es propietario y dirige.

Carrascosa estaba tramitando su residencia en USA en base a su prolongada estancia, y a su trabajo como empresaria, pero Innes la convenció para paralizarlo todo y solicitar el permiso  como esposa de un estadounidense. Eso suponía quedar en manos de él. Porque en caso de separación podía ser deportada y él quedarse con la custodia de los hijos, pero ella dice que entonces no se imaginaba lo que podía ocurrir.

A mi en este momento me empieza a gritar mi voz interior. NO! NO LO HAGAS!, y se me puede tachar de cínica, se me puede llamar descreída, pero es que yo soy abogada. Y a mi me pagan por ponerme en lo peor, y yo por deformación profesional es lo que hago SIEMPRE, preveo la peor circunstancia en la que se puede encontrar mi cliente, se lo advierto y trato de evitárselo. Oh, espera. Es que ella también es abogada. Y empresaria. En fin. ¿Quien no ha hecho locuras por amor?

En abril del año 2000 nació Victoria y en abril de 2001, ya tenía María José, conseguido por el servició de inmigración de Nueva York el estado de mujer maltratada, y la niña pasa a su custodia. Sin embargo permanece con su marido. (Otra locura de amor)

En mayo de 2004, siempre según la versión de María José, Innes abandona el hogar familiar, en octubre la pareja firmó un contrato en el que ella se comprometía a no sacar a la niña del país sin el consentimiento paterno y él a no dormir con otras mujeres cuando estuviera con la niña. Sin embargo el Sr. Innes incumplió el contrato en reiteradas ocasiones sin pagar la manutención de su hija, y en la cuestión de las mujeres. La abogada de Carrascosa le envió una carta a Innes dando el contrato por roto.

En diciembre de 2004 María Jose viaja a España con la niña, para tramitar la nulidad matrimonial, y en enero vuelve a ratificarse. Cuando en mayo de 2005 fue a renovar el pasaporte fue advertida por la policía de que su nombre estaba en la lista como delincuente desde abril de 2004, es decir, un mes antes de que Innes la abandonara.

Sin embargo en julio de 2005, la Justicia española le otorgó a María José la custodia de su hija, y le retiró a ésta el pasaporte hasta que cumpla los 18 años.

 

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Y ahora viene lo bueno. Por alguna razón, María José vuelve a estados Unidos en 2006. (Para qué???), con dos sentencias, que, tanto en primera como en segunda instancia, en España, le otorgaban la custodia de su hija. Sin embargo, la Justicia de Nueva Jersey no lo ve así, y entiende que María José ha cometido nada menos que nueve delitos contra el Estado, ojo, no contra Innes, como secuestro, interferencia en la custodia de una menor, desacato, etc. Fue por eso que no le permitieron a la defensa de María José alegar ni los malos tratos, ni los presuntos intentos de asesinato y/o envenenamiento que según ella Peter había cometido. El Tribunal adujo que a quien se juzgaba era a ella y no a él. Le rechazaron hasta 17 testigos de estos malos tratos.

Como abogada veo la línea de la defensa. Me he llevado a mi hija porque considero que este hombre es un peligro para ella. Veo, aunque me parece extremadamente duro, el pronunciamiento del Tribunal. Esos hechos no tienen relación con los que estamos enjuiciando. ¿Se llevó usted a la niña o no?, ¿contravino usted una orden de un Tribunal estadounidense o no?

La sentencia, dictada en 2009, fue durísima. No por el tiempo de condena, que fueron 14 años, y también. Sino por las acusaciones vertidas por el juez en ella. Condenaba a Carrascosa por tratar a su hija más o menos como a una cosa, una propiedad. Por privarla de sus dos padres. Como si hubiera tramado una venganza contra su exmarido y hubiera tratado a su hija como si de una pieza de ajedrez se tratase. Ya entonces el juez le advertía de que si se avenía a devolver a su hija a los Estados Unidos reconsideraría la condena.

Pero María José nunca lo hizo, ya fuera porque la niña tenía el pasaporte retirado y era imposible, ya fuera porque como madre prefirió asumir la cárcel que poner a su hija en lo que ella consideraba un peligro.

El desenlace, ya lo conocemos, o casi. María José fue encarcelada en 2006, y condenada a catorce años de prisión en 2009. En abril de 2015 ha sido puesta en libertad condicional. Todavía no puede abandonar Estados Unidos.

En 2006 dejó en España una niña de 6 añitos y ahora se encontrará, con suerte con una casi mujer de 15. Se lo ha perdido todo. Todos ellos se lo han perdido todo. Este es uno de los casos en los que las batallas de los padres, perjudican clarísimamente a los hijos, porque esta hija, se ha quedado sin padres, al menos, ya durante 9 años, ya que no consta en ningún sitio que durante todo este tiempo haya podido ver a su padre.

Yo, que soy abogada de familia, y veo todos los días lo que estas cosas les hacen a los hijos, solo quiero decir desde aquí, lo primero, que un mal marido no tiene por qué ser un mal padre. Lo segundo, que los hijos necesitan a sus dos padres, lo tercero, que es incalculable el daño que se puede hacer a un hijo poniéndolo en contra de uno de de sus progenitores, sea cual sea. Lo cuarto, que los hijos NO se divorcian, y lo quinto, que hay que seguir luchando por buscar lo mejor para ellos siempre, aunque duela.

Dicho esto, solo me queda puntualizar, que el caso Carrascosa es extraordinariamente complicado, ya que hay informaciones contradictorias. Por ejemplo, no se entiende, si ella tenía el estado de mujer maltratada y la custodia de la niña, como dice aqui ¿cómo es posible que luego la acusaran de secuestro?, o, ¿para qué volvió a Estados Unidos, habiendo sido informada por la policía de que estaba en una lista de delincuentes? nunca la hubieran extraditado, porque para España no había cometido ningún delito ya que la custodia la tenía ella….

Si quieres más información aquí tienes sobre la sentencia, sobre el proceso, sobre un acuerdo con Innes que la hubiera podido librar de la cárcel, y finalmente sobre su libertad condicional.

Me gustaría saber qué opinas del tema, porque en estos casos, siempre tiende a salir la vena sentimental, y a veces hay que pararse a  analizar un poco. Me encantaría que me dejaras un comentario o me mandaras un email, ya sabes que estoy al otro lado. Y siéntente libre de compartirlo!

Un abrazo.

Julia

 

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